(…ugh, qué cursi ha sonado eso…)
Escribo este post subido en el avión de regreso. Si bien el servicio deja que desear, entre mala película y mala película he estado pensando como iniciar todo lo que os tengo por comentar. Qué es lo que he hecho, donde he estado, pero creo que antes hay que entregar un breve marco referencial sobre lo que se cuece en España.
Muchas cosas han sorprendido, pero
si algo me define este viaje es la cultura de la cultura que hay presente en los dos países que visité. No solamente demostrado en comics, en el que no dejaba de sorprenderme que, de cada casa que visité, entre hermanos y amigos, parentela y otros, siempre había una copia de
Maus y/o de
Persépolis. No, la cultura de la cultura se refiere al hecho que
si tengo algo que hacer, me voy a dar una vuelta por el Fnac (Cadena de tiendas tipo grandes almacenes, de 4 o 5 pisos temáticos: un piso de novela, un piso de tecnología, uno de comic y otros y otro de DVD’s, música y otros), puesto que la oferta es enorme,
está socialmente aceptado que vaya. Estas tiendas están que petan cada día de gente de todo tipo viendo y comprando libros.
La cultura de la cultura es que es normal el acceso a la cultura por parte del europeo promedio. Más que normal, es exigido. Mientras que en otros lados, un fin de semana se pasa en la calle, o encerrado en casa (yo el primero) aquí se fomenta el salir, el conocer lo que (se) mueve la ciudad. Alternativas variadas hay y, conviniendo que España y más Inglaterra, son países mucho más caros que el nuestro, es también preciso reconocer que el valor de consumir cultura en estos países es ciertamente menor.
Un punto del que sorprendió a cualquier forastero es que no sólo se te ofrece cultura, sino que también s
e fomenta el libre acceso a ella. Tiendas tipo… a ver, qué se me ocurre…
Café Coppelia, por decir un lugar donde desayunar, almorzar o tomar un café,
cuentan con vastas góndolas repletas de libros, música y cómics (como es el caso de
VIP’S). En la ya citada FNAC, -en todas las que visité- hay espacios para que te lleves el libro-comic-novela-dvd y lo leas allá.
Devóratelo en los salones de lectura que dan gusto ver o cómpratelo y llévatelo a casa, da igual, lo importante es que lo conozcas.
“!Cuántas cosas mejorarían como país en Chile si el impuesto a la cultura no fuese tan alto!” Esto me preguntaba, con joda y profunda resignación cada vez que iba al cine, o veía un DVD que en Chile es prohibitivo de comprar, entraba a un FNAC, (debo haber ido unas 6 veces). Cómo mejoraría el criterio país – no llamo a nuestro país inculto, sino falto de acceso a la cultura, que induce a la incultura – si hubiesen mejores políticas públicas.
Y no me he referido al tema comic.
Estimados lectores, si muchas veces nos visitáis para saber tal o cual noticia del mundo del comic, os digo que España, (por extensión Europa) tiene una oferta y una penetración del comic en la gente (y todavía se quejan los cabrones, hehehehe), que no tiene similar ni lo tendrá en chile hasta que cambien quienes ven a la cultura como un privilegio de poco.
(sorry la calidad… este es un lienzo de un edificio de 3 pisos en Fuencarral, Madrid, en el que el Ayuntamiento informa de las remodelaciones en el sector, con comic).
En lo que me tocó sorpresivamente conocer (esto porque en todos los casos en que el comic está en la vida de la gente y no se impone como un vehículo de minorías, fue en momentos en que no me lo esperaba), se ve lenguaje secuencial en la vida diaria. Si abres un poco las antenas para percibir, verás que en muchos lugares, se imparten talleres de comic gratuitos, como quien asiste a un lanzamiento de un libro. Visto sin más ni menos uno al otro. En la calle, vitrinas de tiendas dedican un espacio solamente al comic.
(Grotesco… lo sé)
Y lo más importante, al comic de autor. Dios, la de cosas que me he traído y me he quedado corto.
En España, no sé, deben coexistir como 12 o 15 editoriales. Efectivamente el Mainstream de las opciones de lectura se las lleva Planeta (debilitada por la oferta de DC actual) y
Panini, quien se come como el 80% del mercado. El resto de las editoriales (
pienso ahora en Sins Entido, Dolmen, Glenat, La Cúpula, Ediciones El Jueves…y otras),
publican comic de autor. Sea español o extranjero, pero
con un cuidado, con un criterio de selección que da gusto. La gente en la calle, de nuestra edad, en vez de regalar un disco (no generalicemos, pero se ve y mucho), regala
Epiléptico de
David B. y en las tiendas del ramo,
la exhibición de los productos en las góndolas, con comentarios de especialistas, te llenan de orgullo y te hacen anhelar que algun día, la especulación y los altos precios (entendibles por muchos aspectos, pero que a todos nos afectan el bolsillo) de las ermitas de comics, (porque cuesta a que lleguen a tiendas), se abran paso a lo que debiera ser.
Además, esto es rentable (para algunas) editoriales. Se nota, porque, en el caso de DC y Marvel y algunos casos de comic europeo, la misma historia la he visto en formato Ómnibus, Absolute y grapa. Y qué hace el lector? Se compra las tres si puede. O sea, hay mercado porque hay demanda y el lector de comics español es muchísimo más exigente, especializado y preparado que lo que yo me imaginaba.
Ni más ni menos que un medio para difundir y regalar cultura, de una forma igualmente válida que aquellas que ya conocemos.
En mis posteos cortos de Facebook, he comentado brevísimamente los pasos que he dado. Tuve la enorme suerte y fortuna de conocer a Carlos Giménez, hacerle una entrevista y sacarle una firma siendo él un gran caballero. Además, en ese mismo evento, conocí a quien llevara por más de 15 años las riendas de Marvel en España, cuando la licencia la manejaba Planeta – Forum, Antonio Martín.
Entrevisté en una larga, larguísima – me atrevería a decir que la más completa, extensa y in-your-face que he hecho – a quien lleva hoy esas riendas en Panini, Julian Clemente, quien (mira tú qué enorme suerte) es amigo de un amigo y mi hermano me hizo el nexo y me acompañó.
Además, Adriana, la encargada de Marketing de la Escuela Joso de Barcelona me hizo un tour por las instalaciones impresionante, de la que también os hablaré muy prontamente y me gustaría haceros un breve tour por las tiendas que visité y lo mejor que pude hacerme para demostraros que el comic vive y tiene una salud de hierro en Europa.
Y la de tiendas que me zampé!
Slds
CDC (agotadísimo, con casi una hernia por el peso de las maletas, pero más contento que perro con 20 kgs. de comics nuevos).